Un rey le ordena a un caballero que debe ir a un pueblo extranjero y robar los tesoros que tengan, no importa a quien tenga que matar (niños, mujeres, hombres). El caballero acepta sin cuestionar la orden de su rey.
Por una parte es un caballero, porque es fiel a su rey. Por otra no lo es, ya que realiza una acción que no es justa (robar y matar inocentes).